Una alimentación saludable - ¿Cómo llevo el propósito que me establecí a principios de año?

Como bien os comenté a principio de año, para este 2017 me establecí un objetivo que a día de hoy todavía estoy cumpliendo, y espero hacerlo por mucho tiempo más porqué los resultados están siendo positivos, y cuando algo va bien es bueno mantenerlo.  

A raíz de que muchos de vosotros me hayáis ido preguntando qué tal me había funcionado, me he decidido a haceros este post para contaros los resultados que he  ido notando desde que empecé el pequeño cambio en mis hábitos alimenticios.
Como os comentaba en enero, mi alimentación hasta la fecha no es que estuviera descontrolada; comía de forma saludable evitando en cierta medida las apetitosas bollerías (croissants de chocolate, brioches, ensaimadas), los alimentos fritos o muy grasos, o los refrescos (con un índice muy elevado de azúcares).

Os recuerdo el propósito, decía así:
Llevar a cabo una alimentación saludable acorde con el deporte que practico.

¿Qué es lo que he cambiado para conseguirlo?

Pues bien, mi objetivo era y está siendo medir un poco aquello que como en función a la actividad deportiva que realizo cada día de la semana. Me explico mejor, no me refiero a medir en cuanto a cantidades sino en cuanto a filtrar qué alimentos son los que más me convienen y en qué momentos ingerirlos para que me resulten beneficioso para mi salud deportiva. 

Para ello he contado con la ayuda de mi coach nutricional de Nootric, una gran profesional que me ha dado las pautas justas y necesarias para poder cumplir mi objetivo. Es una gran ventaja poder contar con un experto que siga tus pasos  a diario y que en cualquier momento del día puedas contar con él para que te resuelva dudas sobre qué desayunar, comer, merendar, cenar, o qué tomar entre horas.

También me ha sido de gran ayuda para momentos muy concretos como por ejemplo lo típico que nos preguntamos muchos deportistas:
-¿Qué desayuno la misma mañana antes de una competición?
Es ideal para cuando no sabemos muy bien qué tomar para que el desayuno sea favorable y nos aporte el máximo de energía y fuerza posible sin resultar una ingesta pesada.

En cuanto a la eficacia, los cambios que he notado han sido totalmente positivos. Con el tiempo te das cuenta que aplicar nuevos hábitos alimenticios siempre nos afecta de manera positiva en nuestro organismo. El llevar a cabo una dieta acorde con las calorías que posteriormente quemo en la sesión de entrenamiento hace que mi cuerpo siempre tenga las reservas necesarias y que no me sienta más fatigada o débil de lo que debería por culpa de la alimentación.

Otro aspecto que valoro muy positivamente sobre la ayuda nutricional recibida, es la notable disminución de la necesidad de picar entre horas. La nutricionista me plantea un menú tipo específico para mis necesidades y muy completo que hace que estas queden totalmente saciadas y de esta manera se evita la típica sensación de tener hambre a 60 minutos después de haber comido, que hace que piquemos alimentos que a menudo nos resultan contraproducentes.

¡Os animo a que probéis de introducir algún cambio en vuestra alimentación, que nunca está de más y es una inversión positiva asegurada hacia nuestro futuro!





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