MI SALTO AL TRIATLÓN - No hay mejor sensación de caída


6:00h Suena el despertador. Me levanto de un salto. Anoche ya me preparé todas las cosas que voy a necesitar durante el día de hoy. Me desvisto el pijama y me empiezo a poner todas y cada una de las prendas que tengo preparadas sobre el escritorio. No son muchas puesto que la primera disciplina es la natación y sólo necesitaré el tritraje, pero me pongo varias prendas por encima: pantalón de chándal, sudadera, calcetines, zapatillas que usaré para el run. El resto de la ropa ya me encargué de guardarla anoche en sus respectivas bolsitas. Las revisé como veinte veces cada una, y aun así sigo teniendo todavía la sensación de que algo me estoy dejando.


6:20h Una vez vestida me hago uno de mis dos clásicos peinados de competición: coleta alta con trenza. Será un peinado cómodo y con la trenza evitaré que se me enrede más fácilmente el pelo en el gorro de natación (al ponerlo y quitarlo), así como también evitaré que se me vengan los pelos a la cara durante la competición (que todos sabemos que son muy listos y saben estar ahí dando por saco en el momento menos indicado).



6:45h Tengo quince minutos para desayunar, a las 7:00 me pasan a recoger por casa mis amigos de ImHeart, sin los cuales ahora mismo no iría de camino a realizar esta locura. Mi locura. Mi sueño. Lo que llevo deseando desde principio de año y que hoy, 20 de septiembre, voy a hacer realidad después de mucho tiempo soñándolo.
Me pongo manos a la obra con el desayuno. Me tomo mi tradicional desayuno pre-carrera: tres dátiles, un plátano y un zumo de naranja. Pasan los minutos y el desayuno apenas me entra. Son los nervios, los tengo siempre bailando el Mandanga Style en el estómago antes de cualquier competición. Consigo acabármelo como puedo a la vez que suena el timbre de casa. Me gritan: Ya estamos aquí! Es el gran día!

Cojo los trastos y bajo pitando.


7:00h Abro la puerta y me los veo a todos allí esperándome: Sergio (@pitufollow), Raúl (@raubreak), Cris (@mecisteo), Javi (gloashing), Alicia (@alisant). Me los quedo mirando a cierta distancia y me entra un bloqueo mental en el que de repente no sé si estoy nerviosa, loca o poseída por el diablo. Me entran ganas de abrazarlos al mismo tiempo que quiero salir corriendo para mi habitación y meterme bajo las sábanas. Definitivamente son los nervios.

Los saludo, los abrazo, los besuqueo, hacemos las típicas risas entre amigos que hacen que se me disipen, en cierto modo, los nervios, y nos vamos rumbo a Sant Pol de Mar, donde debutaré en triatlón distancia sprint.

7:30h Llegamos al precioso pueblecito del Maresme, y empezamos a montar la carpa de IMHeart, donde al mismo tiempo que algunos competiremos otros se quedarán recaudando fondos para la lucha contra la fibromialgia.



7:45h Recogemos los dorsales y empiezo a forrar mi bici y casco de pegatinas. Incluso me pongo un tatoo... Me tienen que ir diciendo: esto va aquí y esto otro allá, porque una servidora va más perdida que Falete en NaturHouse.

El momento se acerca, cada vez estoy más nerviosa, tanto que de repente dejo de montar la carpa y me pongo a revisar de nuevo todo lo que debería llevar.



Sí Laura, lo llevas todo. Ahora a esperar que abran boxes para ir a dejar las cosas para las transiciones. ¿Transiciones? ¡¿Qué es eso?! En mi vida he hecho ninguna transición! Lo que sé es porque me lo han contado, ¿cómo demonios me va a salir bien algo que ni he practicado? Me olvido de seguir en este plan, dejo la negatividad a un lado y hago ver que los nervios no existen.



8:00h Abren boxes!

¿Y yo?
Lo más lógico (y lo que todos creían que iba a hacer) era estar en primera fila, estrenando la zona de transición para dejar mis cosas. Pero no! Sigo en la carpa, en plan: ¡No me creo para nada que esté aquí en este momento! Me entra el pánico. ¿Qué hago aquí señores? No quiero ir a boxes, vuelvo a estar poseída. De repente viene Sergio (@pitufollow) y me da el ultimátum para ir ya a boxes. Me doy cuenta de que es el momento.

8:30h Cojo mis bártulos y me dirijo a boxes. La bici, el casco, las gafas, el portadorsales, la toalla, los calcetines, las zapatillas, la botellita de agua. ¿Lo llevo todo? Sí, lo llevo todo. Vamos.

No sé ni cómo llego a boxes, no he practicado esto de llevar una bici en una mano y veinte cosas más en la otra. Como puedo y titubeando el manillar de la bici llego a la zona de la barra donde pone mi número de dorsal: 360.


Vale… ¿Se supone que mi bici tiene que caber entre la bici 359 y la bici 361, que entre ambas han hecho un complot para dejarme un hueco de 5cm para dejar mi bici el día de mi primer triatlón? La coloco como puedo. Aquí luchan duro.

Lo primero que me viene a la mente cuando consigo colgar la bici es la duda de si al salir del agua, perderé el mismo tiempo descolgándola gracias al maravilloso espacio del que dispongo? Borro la idea porque imagino que precisamente no saldré del agua de las primeras, más bien al contrario, y que esas dos bicicletas por suerte y en mi contra ya no estarán allí.  



Cuando ya lo tengo todo colocado me quedo observándolo. Lo contemplo. Que no falte nada. Que todo esté práctico y cómodo para cogerlo. Lo vuelvo a observar. A contemplar. Hasta que aparece por detrás uno de los míos: - ¡Vamos para la salida, que hay que andar un buen trozo! 

Bajo de nuevo al mundo real y empiezo a andar.


Abandonamos boxes y nos dirigimos a la playa. La salida del swim está a unos 700m de donde estamos ahora. Voy concentrada a la vez que helada. Hace frío. Mucho frío. Debemos estar a unos 13 grados. La mayoría de participantes van con el neopreno puesto, pero aquí una servidora aun no dispone de uno y va con el tritraje, a lo valiente!



8:45h Llegamos a la zona de salida y me dicen que entre al agua a hacerme el cuerpo y calentar un poquito.

El agua es gloria. Hace tal frío fuera que dentro se está bien a gusto. Me meto. Nado. Aun así sigo helada. Creo que me han hecho meterme demasiado pronto. Todavía quedan unos 15 minutos para mi salida. Nos hacemos unas fotitos pre-salida, pre-triatlon, pre-sueño.


8:55h Hacen salir a todos del agua. En tan solo cinco minutos darán salida al grupo masculino y en TAN SOLO 8 será mi salida!

                  ¡PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIP Suena la primera bocina. Los jabatos se lanzan al agua y poco a poco empiezan a alejarse.


9:00h Me coloco en la zona de salida, la próxima bocina será la mía y estoy que se me va a salir el corazón por la boca. Me sitúo prudentemente al lado izquierdo y aproximadamente por la mitad de la muchedumbre, No quiero molestar ni tampoco que me usen de colchoneta cuando nos lancemos al agua.


Los minutos van pasando y el pulso se me va acelerando. Qué presión. Qué tensión. Qué nervios. Y qué emoción. Estoy a puntito, a puntito de realizar mi sueño. Me conformo con dos cosas: ser finisher y disfrutarlo, no me vale la una sin la otra.

       ¡Sesenta segundos! Vocifera el speaker.


9:02h Pum pum, pum pum, pum pum… no paro de sentir los latidos del corazón. Me va a tope. Intento calmarme, respirar hondo, expulsar los nervios y controlar el frío.

                PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIP!!!!!



Al agua patos!!! Me lanzo al agua! Todo lo que me había propuesto respecto a ser discreta y dejar pasar a la muchedumbre lo dejo en el rincón de “las cosas que dije de hacer pero que no haré” de mi cerebro. Me lanzo a por todas. Me llueven brazos y piernas de todos los lados. En el box, con el tema de las bicis, ya me había quedado claro que esto era la guerra, pero ahora me encuentro luchando dentro de ella.



Nado. Nado. Nado. Parece que el tema se calma. Cada una va más o menos a sus cosas y ya no regalan palos gratis. Sigo nadando y me acuerdo de que no he encendido el crono, ¡qué típico! Me quedan 750m por delante. Nunca he hecho esa distancia en el mar. De hecho, sólo he hecho esa distancia cinco veces en la piscina de mi gimnasio. Es más, empecé a nadar hace apenas un mes, pero aquí estoy, y encima no es la disciplina que más me preocupa.



Me encuentro cómoda en el agua. El cuerpo ya se me ha habituado a la temperatura. El frío ha desaparecido. Me noto bien físicamente y sigo nadando.
Llego al giro de la última boya. Sólo queda la última recta. Ya vislumbro la orilla. Le empiezo a dar un poco más de caña al asunto. Anteriormente me había reservado por miedo a no responder o cansarme demasiado. Pero ahora siento que me sobran fuerzas para seguir nadando y me presiono a mí misma.

Nado, nado, nado.

Paso por encima de una linda medusa: blanca y lila, bonita. Y yo sin neopreno. La esquivo y sigo dándole caña a tope.


Y finalmente salgo del agua.




Ahí están Alicia (@alisant), Dani (@danigilrecio) y Javi (@gloashing) regalándome todos los gritos del mundo que me llenan de fuerza para seguir la alfombra roja hasta la zona de boxes.



A mitad de camino me encuentro a la familia Molina (@josemolina_r) que me transmiten sus ánimos con un apretón de manos mientras sigo corriendo.

He salido del agua en 22 minutos 02 segundos. No está mal para los 950m que finalmente han salido de recorrido acuático.


Llego a la transición.


Me concentro para hacer las cosas bien y evitar penalizaciones. Llego a mi zona de dorsal, y ahí está mi bici. Me viene la imagen de esta mañana. Contemplo cómo está el tema: la bici de mi derecha ya va rumbo a la NII, pero la de mi izquierda sigue ahí colgada! No está mal.



Me quito el gorro y dejo las gafas. Me seco como puedo los pies, me coloco los calcetines, me enfundo las zapas, me pongo el portadorsales, el casco, las gafas y descuelgo la bici. Me dirijo hacia la salida de boxes hasta que llego a la línea que me permite subirme a la bici. Me subo y empiezo a pedalear!



Señores, ahora llega el verdadero triatlón. Su esencia. Mi sector débil. Y con débil me refiero a que voy con una bici que me han prestado. Concretamente me la prestaron ayer. He salido con ella ninguna vez y he entrenado esta disciplina con las bicis del gimnasio. Bueno mentira, el miércoles pasado hice una salida con otra bici distinta que me prestaron, fuimos de Barcelona a Sant Cugat y de vuelta se me salió el pedal. Pedal que no quiso volver a entrar. Ese fue mi entreno por carretera con mi NO bici de triatlón. Pero cada uno entrena como puede, y a mí me tocó hacerlo con las estáticas de mi gimnasio.




Pedaleo callejeando por las calles de Sant Pol de Mar hasta llegar a la entrada de la Nacional II. Para acceder a dicha carretera contamos con una mini subida de escándalo que como te coja con el piñón equivocado te puede hacer bajarte de la bici y subirla a rastras. Por suerte a mí un amigo me lo había advertido y por esta vez salvé el pellejo.

Pedaleo, pedaleo, pedaleo.



Son tres vueltas a un circuito cerrado de la NII y vuelta de nuevo a boxes por las mismas calles de ida. Tengo claro que la bici no es lo mío. Tengo claro también que no me juego nada en esta competición, es más, he venido a disfrutarla y me quiero llevar la mejor sensación de ella.

Ahora el sol ya pica, y pica de tal manera que agota. El circuito no es precisamente plano, tiene varias subidas y bajadas, bien lo sabréis los que frecuentéis esta carretera. Supero la primera vuelta, voy floja y lo sé, pero voy haciendo, a mi ritmo, en mis posibilidades. En las bajadas aprovecho para darle caña y recuperar, al mismo tiempo, de las subidas.




Me planto en la segunda vuelta, voy cansada, pero me quedan algo de fuerzas. Lo que me gusta de los circuitos de varias vueltas es el cruzarte con los amigos y poder gritarnos ánimos los unos a los otros. En este caso Sergio (@pitufollow) y Raúl (@raubreak) son los que me gritan a mí cada vez que me ven, porque yo apenas tengo fuerzas y las pocas que me quedan son  para pedalear.



Pedaleo, pedaleo, pedaleo.

Cómo duele y cómo me gusta! Lo estoy disfrutando al tiempo que sufriendo, una sensación maravillosa.

Piso, piso, piso.

Ya estoy en la última vuelta, sólo queda un pequeño empujón, me duele la espalda, imagino de la mala posición que debo llevar en la bici. Me cuesta darle, solo tengo ganas de llegar al final de la recta y meterme a callejear. Cómo me está costando, bendita bici, pero aquí sigo, salvando el sector bike como sea. Una vez termine solo quedará correr.



La recta se acaba. Estoy adentrándome de nuevo en el pueblo. Voy camino a boxes. Siiií! No me lo creo! Dale, dale, dale, me repito una y mil veces. Y ya estoy aquí. Veo al juez a lo lejos frente a la línea que me ordena que baje de la bici.



¡Qué ganas de pisar el suelo y volar! 

Línea! Salto de la bici y empiezo a correr para llevarla a boxes. ¿Había dicho volar? Qué les pasa a mis piernas? Parece que me hayan atado sacos de 30 kilos en cada una de ellas. ¡Cómo me cuesta correr!


Mi cuentakilómetros me marca 22km de bike, que me han costado nada más y nada menos que 00:57:40 minutos. No me sorprendo, sabía que la bici era mi punto débil.

Llego a mi zona de transición, cuelgo la bici (la de mi derecha ya ha llegado, la de mi izquierda todavía anda sufriendo), me quito las gafas y el casco, bebo un sorbito de agua, me giro el portadorsal y salgo hacia el circuito de RUN.



Estas piernas no son las mías. Las noto pesadas, toscas, cansadas. Todo lo contrario a la sensación de liberación y agilidad que creía que iba a tener al bajar de la bici. Esto me va a costar. Lo sé. Aunque tan sólo sean cinco kilómetros me va a costar y mucho.

Corro sin pensar. Me dejo llevar. Llevándome a mí misma como puedo. Son dos vueltas a un circuito de dos kilómetros y medio.



Corro, corro, corro y sigo corriendo.

Esto ya se acaba, y aunque duela hay que disfrutarlo. Me entran ganas de dejar de correr y empezar a andar. Llevo mucho acumulado, exactamente 950 metros de swim, veintidós kilometros de bike y dos kilómetros de carrera a pie. Es la primera vez que combino las tres disciplinas al mismo tiempo, y estoy sintiendo sus duros efectos. 



Llegando al kilómetro tres siento que no puedo más. Voy fatal de piernas, por no hablar del dolor de rodilla que arrastro desde que me he bajado de la bici. También tengo la espalda cargada de la postura en la bici. Estoy hecha un mapa y muy escasa de fuerzas. Siento que en breves voy a tener que dejar de correr para pasar a andar.

Entorno los ojos y sigo corriendo.
Intento creer que ya llego y me convenzo de que realmente estoy cerca. Pero aun así me faltan fuerzas…


De repente me gritan por detrás. Es Sergio. Él ya hace rato que ha terminado el triatlón y ahora está corriendo a mi lado. Me dice que no me pare, que siga, que voy muy bien y que lo estoy haciendo genial. Me repite varias veces que ya lo tengo, que estoy a un paso de conseguirlo y acto seguido me suelta el detonante de motivación que me faltaba: Están todos esperándote en meta me susurra con la cara de más sincera felicidad. Y en ese  preciso momento me doy cuenta de que ahora ya no corro por mi, sino por ellos. 



Corro, corro y corro.

Apenas me quedan unos metros para llegar al arco de meta. No lo puedo creer. Me invaden un sinfín de sentimientos que intento ahogar en un ultimo suspiro mientras sigo levantando las piernas como puedo.

Lo veo. Veo el arco. Ya estoy aquí. Empiezo a correr por encima de la alfombra roja que me llevará a cruzar el glorioso arco de meta.


Y de repente veo las caras de felicidad de los míos mientras cruzo el arco de meta.


Lo he conseguido!


Sólo cruzar el arco abrazo a Jose Molina, mi gran ejemplo de lucha y superación, y es entonces cuando rompo a llorar.  Acabo de conseguir algo grande y necesito vaciarme. Explosión de sentimientos. No puedo creerlo. Cuánta satisfacción después de tanto sufrimiento.



Abrazo a todos mis amigos de IMHeart Jordi, Raul, Ali, Javi, Cris que están allí celebrando conmigo mi sueno cumplido. Y por último abrazo a Sergio que es quién me ha dado alas para cruzar la meta.



FINISHER DE MI PRIMER TRIATLÓN!

Comentarios

  1. Felicidades Laura port completar tu triathlon. ¡A por Los próximos retos!

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  2. Felicidades Laura port completar tu triathlon. ¡A por Los próximos retos!

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  3. Waw!! Eres una campeona, no he podido parar de leer hasta el final y creo que he sufrido tanto como tu, hasta estoy sudando y todo jajajaja! Enhorabuena

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  4. Jooo laura que sentimientos a la vez que fuerza y motivacion me has dado.. estoy iniciandome en este deporte y aun no he hecho ningun triatlon pero cn tus fuerzas en septiembre me animare para debutar en el primero.. que grande eres..

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  5. Jooo laura que sentimientos a la vez que fuerza y motivacion me has dado.. estoy iniciandome en este deporte y aun no he hecho ningun triatlon pero cn tus fuerzas en septiembre me animare para debutar en el primero.. que grande eres..

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